De "pijos ácratas" y "bandoleros librecambiarios".


 
 
Pues sí, hay algunas diferencias.
 
Y hay por ahí bastantes explicaciones sobre el asunto.
 
Podemos incluso encontrar lo que opinan Ayn Rand y Milton Friedman de lo que les distancia.
 
Y, miren, gracias a Alfredo Coll, y a su blog "Liberalismo democrático y clásico", he llegado yo a interiorizar de verdad todo esto.
 
Sí, por un lado están o estamos los que consideramos que ser libres es serlo hasta el límite en que empezamos a perjudicar en su libertad al otro, y que pensamos que una muy buena solución es eso que podríamos llamar "democracia burguesa" ( parlamento, constitución, leyes, policía, impuestos, Estado del bienestar, ... ).
 
Y, por el otro, nos encontramos con los que hacen una apuesta más arriesgada y se sienten agredidos por dichas instituciones bajo el denominado "principio de no agresión",  que desde nuestro punto de vista muchas veces está a un paso de abocarnos a la tiranía.
 
¿ O no es tiranía el que un juez te juzgue atendiendo más a sus huevos que a las leyes ?
 
¿ O no es tiranía el que una minoría gritona se imponga a una mayoría silenciosa ?
 
¿ O no es tiranía el que por sus huevos esa minoría gritona intente pisotear nuestros convencionalismos electorales y parlamentarios ?
 
¿ O debemos los demás hacer como ellos, e imponer por tanto nuestro mayor número, y ver quién entierra a quién si la cuestión es el lanzar sobre el otro adoquines y pedruscos ?


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