Y necesitamos seis años "normales" para lograr venderlos.
Y ni todavía el 2012 va a ser un año "normal", ni aún el 2013 promete serlo.
Y nos siguen sobrando tres cuartas partes de los trabajadores que un día apostaron por el ladrillo.
Y no, no hay esperanza para ellos.
Sí, deberán regresar al campo, marchar a la emigración, o acabar en un psiquiatrico.
Y no, no hemos resuelto a día de hoy lo de los bancos.
Y el problema no es otro que el que ya no sean alegres entidades financieras que "crean dinero" y se hayan convertido en tristes inmobiliarias de medio pelo que dificilmente venden algo más que pequeños trasteros.
Y sí, soluciones se prometen muchas ( rescate bancario, banco malo, ... ), pero hasta que no se vaya reduciendo el nivel de apalancamiento aquí ya no hay crédito.
Y sí, el endeudamiento irá disminuyendo, pero será necesario una vez más mucho tiempo ( trece años, de los que apenas llevamos cuatro ).
Y, por todo esto y más, Don Mariano no logrará un segundo mandato, y antes a Soler le irán por ahí dando, y tampoco apuesto por Rubalcaba o Gallardón para lograr sacarnos del entuerto.
Ya lo dije, de esta crisis nos terminará sacando "la Pajín", o alguna de sus años.
Y sí, como decía aquel, a largo plazo todos calvos, pero yo soy de los que no creo en que haya "listos, más listos que otros", y no confió en aquellos que nos prometen haber inventado el elixir del crecepelo.
Pues eso, que pese a ese "pensamiento único" que impera en TVE, Cuatro y La Sexta no creo en los profetas del crecimiento, y sí creo en que cada uno debe apechugar con lo suyo y rezar mucho.
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