El regreso de los neocons.

Recuerden.

Los "neocons" primero fueron "demócratas" y luego ya se hicieron "republicanos".

Bueno, por ser, antes de nada fueron "troskistas", pero no me interesa hoy volver a contarlo.

Y así, primero yo les conocí como "Demócratas de Reagan" y sólo mucho más tarde supe que eran "straussianos".

Y que habían estado en contra de los acuerdos de desarme con la URSS desde siempre.

Y que por no haber avanzado George Bush "padre" hasta Bagdad ya se habían mosqueado.

Y que Kristol "hijo" había "asesinado" el programa sanitario de Hilary Clinton.

Y que lo de la política de bombardeos con "tomahawk" de Bill Clinton ya definitivamente les había levantado.

Y así, aprovecharon el momento y con George Bush "hijo" gobernaron.

E invadieron Afganistán e Irak, y también Filipinas, Yemen y Etiopía.

Y a Gadaffi le aacojonaron e intentó cambiarse de bando.

Y ahí estuvo Aznar, Blair y Richard Perle.

Y llegó Barak Obama, y ni se fue de Irak, ni de Afganistán, y ni cerró Guantánamo.

Y los "neocons" encantados.

Y con lo de la "Primavera Árabe", el asesinato de Osama Bin Laden, el golpe de Estado en Ucrania y la sodomización hasta la muerte de Gadaffi ya fueron superados.

Y en Ucrania estuvo Victoria Nuland y nos acordamos de su marido Robert Kagan, de su suegro y de su cuñado.

Y antes, y sólo tras su derrota ante Obama, pareció que los "neocons" apostaban por John McCain en lo relacionado con Siria, pero luego no.

Y ahora con lo del Estado Islámico están otra vez soliviantados, y ya dicen de nuevo que con la política de bombardeos no se va a ningún lado.

Y apuestan por "Jeb" Bush, y el primero Wolfowitz, pero también Cheney, Negroponte, Zoellick, ...


Y, ahora, que ya no hay comunismo, ... Y, ahora, que somos medio libres ...




 


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¿ Me darán ahora el visado ?











Yo, "El Moli", me acuso.

Sí, me acuso de haber militado en el mismo partido que Rodrigo Rato.

Y de conocerle, por tanto.

Y de haber compartido con él mítines, conferencias y congresos.

Y de haber discrepado internamente con los que presumían de ser su gente.

Y de haberme sentado frente a Fernández Norniella, y haberle dicho que no, y él a mí que tampoco.

Y de habérmelas tenido tensas con Granados en Valdemoro, cuando no había allí más de cuatro militantes de NN.GG. y Granados no era más que el cuarto de los cuatro.

Y de conocerle, por tanto.

Y me acuso de conocer a David Moreno Pingarrón, el de la PSG.

Y es que me vendió mi primer teléfono móvil y también casi jodió mi primeriza relación con quién hoy es mi esposa.

Y de conocer a Tomás Martín Morales, el de Brass y el del Gūrtel.

Y hasta de despertar "pegajosos ambos" en la misma cama con él en Venecia o en Roma.

Y de conocer a Ginés, y a Benjamín.

Y de compartir con ellos aún hoy unas muy amigas y competentes abogadas.

Y a López-Viejo.

Y de haberme colado con él en todos los bares de moda.

Y con Utrilla también me las tuve, y ni en lo del mantenimiento de oficinas, despachos y sedes pude nunca con él ponerme de acuerdo.

Y, por tanto, le conozco.

Y, como les he conocido, y he compartido con ellos cosas y momentos, más con unos que con otros, no tengo dudas de que sí que les recibiría y con la mayor cortesía en mi casa o en mi trabajo.