"La Jacinta" ( nosotros la llamábamos así ), de Javier Krahe.

"La Jacinta", de Javier Krahe.

"Por su gran prosperidad
decidió la autoridad
de Villatripas de arriba
"¡que viva el alcalde, viva!"
erigir un monumento
un auténtico portento
que a los de abajo asombrara
una escultura bien cara
como dijo el pregonero
que costará su dinero
pues de mármol alabastro
de nuestro rico catastro
la montará un escultor
en plena plaza mayor
y terminaba el pregón
será una gran elección.
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Se gastó mucha saliva
en Villatripas de arriba
la gente andaba tan fatua
con la cosa de la estatua
y había gran emoción
cuando la inauguración.
La alcaldesa con premura
corrió el velo a la escultura
y apareció ante la villa
la supuesta maravilla
saliendo de entre las aguas
sin ni siquiera unas enaguas
toda, toda, desnudista,
una Venus afrodita.
La elección no estuvo mal,
satisfizo al personal.
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Tenía el pueblo de al lado
el animo muy picado
y allá habló el señor alcalde
eregiremos de balde
en Villatripas de abajo
se sufre con desparpajo
por parte del vecindario
la falta de monetario
-Vecinos de este lugar:
¡hay que vencer o ganar!
¿estaís dispuestos a todo
por sacudiros el lodo
de esa Venus afro… ¡leches!
-- Alcalde, lo que nos heches
-respondió la población
con una gran ovación.
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Cogieron a la Jacinta
la moza de mejor pinta
y en la misma plazoleta
la pusieron en porreta
y la echaron al pilón
sin mayor vacilación.
Luego fue una comitiva
a Villatripas de arriba
a decirles que bajaran,
miraran y compararan
comparando las dos Venus
cual es más y cual es menos
excepto algún poetastro
que alabó a la de alabastro
y el pelma de don Simón
que de un vuelo fue al pilón
se oyó gritar al compás:
- ¡La Jacinta mucho más!,
¡La Jacinta mucho más!.
-Y con grandiosa vehemencia
añadió la concurrencia
sobre todo los varones
que en lo tocante a erecciones,
la Jacinta en el pilón
matarile, lire, lon.

A los socialistas de todos los partidos ...

No sé lo que tiene "la cosa pública", pero es que le pones una gorra a un "españolito", le haces sentirse "autoridad", y ya se cree el general Patton y el salvador de todas las esencias hispanas.

Mira que nos hemos tomado cañas al lado, mira que le hemos llenado veces el "Brass" a Tomás, pero si en aquellos años llegamos a plantearnos el colocar nuestro "chiringuito de fiestas" justo en frente ...

Pues no, ahora nuestro "concejal, por supuesto, de Urbanismo", sí "mi leal oposición", se cubre con la bandera y clama contra el uso "privado" ( "¡ Aaay, que ha dicho "pilila" !" ) del Hospitalillo de San José y teme por su deterioro histórico y artístico.

No, si le va a resultar muy sencilla su "travesía del desierto", si a este paso Obama y "la Clinton" le van a parecer demasiado de derechas, si es que va ser el sucesor de Ted Kennedy, y va a entrar en UPyD llamando "facha" a Rosa Diez.

¿ Pero no intentó mangonear en sus tiempos aquello de los "jóvenes emprededores", pero no soñaba con que en Getafe se enseñara todo aquello que no podíamos aprender en la "Harvard Business School" ? ...

En fin, ya se sabe, "los políticos y los pañales tienen una cosa en común : Han de ser sustituidos regularmente y por las mismas razones".

Publicado por Juan Ramón Rallo, en Libertad Digital.

"La historia es en general un mal laboratorio para tratar de comprobar la solidez de las teorías económicas. Los hechos sólo nos hablan de lo que pasó pero no de lo que habría pasado en caso de que las decisiones políticas hubiesen sido otras.

Uno de los grandes debates en el pensamiento económico del último siglo es si la Reserva Federal causó la Gran Depresión en la década de los 30 por no haber expandido lo suficiente la oferta monetaria, tal y como defendía Milton Friedman. Atendiendo a la historia, lo único incontestable es que la política de la Fed no evitó la crisis, pero de ahí no se colige que la hubiese podido evitar con otro tipo de política.

Friedman sostenía que sí: otra política de la Fed habría evitado la contracción crediticia por dos motivos esenciales: a) un crédito más barato por parte de la Reserva Federal necesariamente se habría traducido en una mayor demanda de crédito por parte de los bancos y los particulares y b) esa mayor demanda de crédito se habría traducido también necesariamente en nuevas inversiones por parte de los agentes económicos.

El gran teórico monetario Melchior Palyi, sin embargo, se mostró en radical desacuerdo con el estadounidense. Palyi se quejaba con amargura de la estrechez de miras de los monetaristas cuando suponían que cualquier incremento de la oferta monetaria se iba a traducir automática y mecánicamente en un incremento de los préstamos de los bancos:

"La teoría (monetarista) toma por seguro que siempre hay personas solventes dispuestas a asumir nuevas deudas. ¿Pero es cierto que siempre las hay? ¿Y qué sucede si tanto los bancos como los potenciales deudores toman los nuevos fondos no para invertir y gastar sino para refinanciar sus deudas y mejorar su liquidez? Esto es precisamente lo que sucedió durante la Gran Depresión".

Dicho de otra manera, Palyi ponía en duda las dos hipótesis de Friedman: a) por mucho que se bajen los tipos de interés, la demanda de crédito no tiene por qué aumentar (los keynesianos llaman a esto "trampa de la liquidez", sin entender demasiado en qué consiste) y b) el nuevo crédito en todo caso se utilizará para refinanciar el antiguo crédito y no para acometer nuevas inversiones.

Observando la Gran Depresión, es complicado dilucidar quién de los dos acertó: Friedman siempre se escudó en señalar que la Fed no actuó con suficiente contundencia, aunque expandió el crédito no lo expandió lo suficiente. No obstante, la verdad es que el propio Friedman recoge en su obra Una historia monetaria de los Estados Unidos algunos datos que le deberían haber movido a la reflexión: las rebajas de tipos de interés de la Fed siempre fueron seguidas de reducciones en la demanda privada de crédito y sus incrementos de la oferta monetaria se tradujeron en un mayor atesoramiento por parte de los bancos privados.

Aún así, podemos conceder que la polémica entre Friedman y Palyi no pudo resolverse observando la década de los 30 debido a que la Fed no hizo caso a Friedman. Sin embargo, esta nueva Gran Depresión nos ofrece la oportunidad perfecta para revisar las tesis de Friedman: al fin y al cabo, Bernanke es un declarado friedmanita que ha actuado en todo momento como habría prescrito su maestro.

Pues bien, con los datos en la mano, la crisis actual le está dando completamente la razón a Palyi y se la está quitando a Friedman.

Los últimos datos del Flow of Funds estadounidense (la estadística trimestral que mide el endeudamiento del país) han resultado devastadores para las tesis del estadounidense. Pese a que ya llevamos medio año con unos tipos de interés cercanos al 0%, el endeudamiento privado de las familias se reduce un 1,1%, el de las empresas un 0,3% y el de los bancos un 10,5%. El único sector que se está aprovechando del dinero barato es el único que no se debería estar aprovechando: el Gobierno federal, que en apenas un trimestre ha incrementado su endeudamiento un 22,6%.

Por consiguiente, en este punto tiene claramente razón Palyi: mientras la economía no se reestructure (amortizaciones de deuda, liquidación de stocks, incremento del ahorro, ajustes de precios...), la política monetaria no favorece en absoluto el crecimiento y la recuperación (más bien la lastra, ya que facilita el endeudamiento público).

¿Y qué sucede con el segundo punto de la disputa entre Palyi y Friedman? Pues aunque Bernanke ha multiplicado casi por tres la cantidad de dinero, los bancos han comenzado a atesorarlo con intensidad, hasta el punto de que sus depósitos apenas han aumentado (y ciertamente no habrían aumentado nada de no ser por el fuerte endeudamiento público). De nuevo, por tanto, Palyi tenía razón: los bancos centrales no tienen una capacidad absoluta para reactivar el crédito privado. Tan o más importante que la oferta de crédito es su demanda.

Entonces, ¿para qué ha servido, en definitiva, la política friedmanita de Bernanke? Sólo para incentivar y abaratar el endeudamiento público de Obama a costa del sector privado. Por consiguiente, ha sido útil para dilapidar los ahorros de los estadounidenses, rescatar a sectores ruinosos (véase General Motors) y tratar de sostener los precios: el cóctel ideal para retrasar todo lo posible la recuperación.

¡Si tan sólo los economistas hubiesen adorado menos a Keynes y Friedman y hubiesen leído (y comprendido) más a Mises, Hayek o Palyi!".

O como dicen que diría Murray Rothbard : "Milton Friedman es excelente en todo menos en lo relacionado con la moneda, por eso se concentra en esta".

If, de Rudyard Kipling.

"Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila,

cuando todo a tu lado es cabeza perdida.

Si tienes en ti mismo una fe que te niegan

y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.

Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.

Si engañado, no engañas.

Si no buscas más odio, que el odio que te tengan.

Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres.



Si al hablar no exageras, lo que sabes y quieres.

Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo.

Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.

Si alcanzas el triunfo ó llega tu derrota,

y a los dos impostores les tratas de igual forma.

Si logras que se sepa la verdad que has hablado,

a pesar del sofisma del Orbe encanallado.



Si vuelves al comienzo de la obra perdida,

aunque esta obra sea la de toda tu vida.

Si arriesgas de un golpe y lleno de alegría,

tus ganancias de siempre a la suerte de un día,

y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,

sin decir nada a nadie lo que eres, ni lo que eras.

Si logras que los nervios y el corazón te asistan,

aún después de su fuga, en tu cuerpo en fatiga,

y se agarren contigo, cuando no quede nada,

porque tú lo deseas, lo quieres y mandas.



Si hablas con el pueblo, y guardas la virtud.

Si marchas junto a Reyes, con tu paso y tu luz.

Si nadie que te hiera, llega a hacerte la herida.

Si todos te reclaman, y ninguno te precisa.

Si llenas el minuto inolvidable y cierto,

de sesenta segundos, que te llevan al cielo.

Todo lo de esta Tierra será de tu dominio,

Y mucho más aún ...

¡ Serás un Hombre, hijo mío !".

¿ Y a mí cuando me paga por lo del "tonto los cojones" ?.

Al Alcalde no le gusta que le insulten, mira como a mí.

Al Alcalde le encanta pasearse por las calles de "su" Getafe, igual que a "mua".

Al Alcalde le molesta que mi vecina le salga al balcón y le ponga de "embutido" para arriba, lo "mismito" que "al menda".

Al Alcalde le "pone ancho" que "le den palmaditas en la espalda", pero no soporta que "le cojan de la pechera", mira en eso también coincidimos.

Pero, claro, el Alcalde está "necesitao", como a los del Poder Judicial, no le llega el sueldo, ya en Getafe "con la crisis" no pagamos ni las multas de aparcamiento.

Por eso, a partir de ahora, como ha dicho una sentencia reciente, podremos "pitar" al Rey, al Himno, pero, en cambio, por bando municipal, es decir, por un "me sale de los huevos", se multará hasta con 3.000 "eurazos" al que insulte al Alcalde.

¿ Pero, y a mí cuando me paga el Alcalde por lo del "tonto los cojones" ?

Se lo voy a preguntar a "Carlitos", él seguro que me lo va a mirar.

Y es que :

"Don Lope, sé que estoy obligado a sufrir, por ser quien soy, estas cargas con mi hacienda; pero con mi fama, no; al Rey, la hacienda y la vida se ha de dar; pero el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios".

Publicado por Arturo de la Cruz, en Getafe Capital.

"La muerte adquiere una dimensión de putada cuando su llegada es injusta o prematura, como en el caso de Humi. Humiliano Martínez Bermúdez, más conocido por Humi, se ha marchado con 46 años y nos ha dejado un gran vacío a todos los que le queríamos. Humi fue fiel a sí mismo, sin importarle lo que opinase la masa de él. Con un gran corazón, rebosaba humanidad y generosidad. Era una referencia y en las distancias cortas ganaba. Humi era un tipo de los grandes, auténtico, seguro, optimista, vividor, leal, trabajador, avispado y feliz. También era cascarrabias, provocador y radical. Con él no valían las medias tintas, las cosas eran “cojonudas” o una “puta mierda”, según sus apreciaciones. Supo vivir con todo y sin nada. No entendió de modas y tendencias, solo sabía hacer feliz a los demás. Humi vivió casi toda su vida en Villaverde, pero pasaba más tiempo en Getafe, ciudad con la que tenía una relación amor-odio. Abogado, socio del Atlético de Madrid y anti-madridista, cofrade, ex alumno de Escolapios, aficionado a los toros y al buen vino, alma máter de la peña Amarillo Albero y organizador de saraos con gran poder de convocatoria. El amor y su anhelado sueño lo encontró en Margarita, una bellísima persona, con la que se casó hace casi dos años. Con Humi he compartido 30 años y lugares comunes como el Canto Redondo, Cabaré Madriz, fiestas de San Fermín o verbenas, donde pasamos tardes y noches inolvidables. De risas, ilusiones y amistad sincera en compañía de tantos amigos, cuya lista sería interminable. Súper Humi se ganó merecidamente el cariño, respeto y admiración de los que le conocieron, incluido los niños que le adoraban. Las fiestas de Getafe no serán igual sin Humi, cuyo grito de “La Yeinka” animaba cualquier reunión. La historia de las ciudades se hace con tipos singulares como Humi, que hacía la vida más agradable a los demás. En tu despedida hubo flores, silencio, caras tristes, lágrimas, con muchos amigos de todas edades y condición. Donde quiera que vayas o estés, gracias por haberte conocido. Descansa en paz.

Adiós, con el corazón en lágrimas".

David Moreno Pingarrón : ¿ Un Karl Hess en Getafe ?

Primero para mí fue "el primo de", y por eso al principio no le tomé en cuenta y luego ..., la verdad es que tampoco.

Siempre le consideré un miembro "exterior" del grupo, nunca terminé de tenerle confianza, no le veía lo suficiente responsable.

Eso sí, no tenía inconveniente en tomarme copas con él, pero entonces era él quien me huía : yo era demasiado aburrido.

También fue a él al que le compré mi primer móvil y, quien me lo iba a decir, estuvo a punto de estropear mi incipiente relación con Sonia, aunque eso no fue culpa suya, el que metió la pata fui yo.

Luego, nos alejamos el uno del otro, aunque cuando él dejó de colaborar con su primo, fui de los pocos que le mantuvo el saludo.

Pero, ... le perdí la pista, hasta que un día compro el diario Expansión, juro que fue pura casualidad, que nadie me lo había advertido, y le veo anunciando sus éxitos y el despegue de lo que luego sería la PSG.

No me lo podía creer, era imposible, pero si yo le hacía visitando Las Barranquillas, y ahora le veía presumiendo de flotas de vehículos y ejércitos de empleados : alucinante.

Y así, enseguida, le veo anunciarse en las camisetas del Getafe C.F., intentando la compra del Racing de Santander, y patrocinando equipos de balonmano y fútbol sala.

Y Sonia diciéndome : "¡ Tu eres tonto, mira como los demás se han buscado la vida !".

Y más tarde, tras unas reuniones con el propio David para no se qué presentación y qué actuación musical : "¡ Ha cambiado mucho, está muy serio, muy formal, da sensación de solvencia, de tenerlo todo muy medido, de que sabe lo que está haciendo !".

A los pocos meses empezó el desastre.

Y aquella entrevista a Santos Vázquez me lo dejo muy claro : ¡La había "cagao", el Ayuntamiento no le iba a permitir construir a David ni el diez por ciento de las viviendas que había prometido !.

Y así llegaron sus intentos desesperados por llamar la atención, del que alguno tuvo Sonia que rescatarle.

Y aparecieron los carteles de "Se Busca", que también Sonia siempre que puede arranca y tira a la basura, ... hasta que algún "perjudicado" le de a ella un "mamporro".

Y por fin, aparece declarando en Youtube, al mismo tiempo que un vídeo de corrupción, y en el sumum de la originalidad denuncia a Pedro Castro por "chorizo".

No sé, quizá haya surgido un "nuevo Karl Hess" en Getafe.